La UNED advierte que El Niño podría impactar el abastecimiento de agua, la agricultura y la generación eléctrica en Costa Rica.
Por qué importa
- La reducción de lluvias puede provocar desabasto de agua potable en comunidades vulnerables y aumentar restricciones hídricas.
- La producción agropecuaria podría contraerse, elevando el precio de alimentos básicos y afectando el bolsillo de las familias.
- La generación hidroeléctrica se vería comprometida, obligando al país a importar energía más cara y subir las tarifas.
Contexto
El Niño es un fenómeno climático que eleva la temperatura del Pacífico ecuatorial y reduce las precipitaciones en Centroamérica. La UNED señala que Costa Rica ya experimentó episodios críticos en 2015-2016, cuando los embalses bajaron a niveles históricos y se registraron apagones programados. El sector agropecuario, que representa cerca del 5% del PIB según el Banco Central, es especialmente sensible: cultivos como arroz, frijol y café requieren lluvias constantes. El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) confirmó que las condiciones de El Niño podrían prolongarse hasta finales de 2026, con déficit de precipitación de hasta 40% en el Pacífico. El país genera el 75% de su electricidad de fuentes renovables, principalmente hidroeléctricas, según el ICE, por lo que la sequía obligaría a quemar combustibles fósiles importados, encareciendo la energía.
Lo que sigue
El IMN monitorea la evolución del fenómeno y actualizará pronósticos en las próximas semanas.