Más de 108.000 jóvenes consultados en 73 países aspiran a formar familia, pero la precariedad económica frena sus planes.
Por qué importa
- Costa Rica enfrenta tasas de natalidad históricamente bajas y este estudio explica una causa estructural: los jóvenes sí quieren hijos, pero no pueden costearlos.
- La crisis de vivienda y el empleo precario afectan directamente las decisiones reproductivas de toda una generación.
- Las políticas públicas deben responder no solo con incentivos, sino atacando las barreras económicas que impiden proyectos de vida.
Contexto
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) consultó a 108.000 personas de entre 18 y 39 años en 73 países y territorios. Los resultados, publicados recientemente, muestran que la mayoría de los jóvenes desea tener pareja estable, casarse y tener hijos. Sin embargo, la inseguridad económica, el acceso limitado a vivienda digna y la precariedad laboral se identifican como las principales barreras que postergan o cancelan esos proyectos de vida. En Costa Rica, donde la tasa de natalidad cayó a 1.2 hijos por mujer en 2025 según el INEC, estos hallazgos resuenan con fuerza: el problema no es falta de voluntad, sino falta de condiciones materiales. El estudio del UNFPA subraya que las políticas de natalidad no pueden limitarse a campañas de fertilidad, sino que deben abordar el empleo, la vivienda y el costo de vida. Fuente: Delfino CR.
Lo que sigue
El debate sobre natalidad deberá girar hacia políticas económicas que hagan viable la vida familiar para jóvenes.